Skip to Main Content

50 a Day to Heal Hearts - Spanish


By Yamileth Caceres, El Salvador.com
May 14, 2007

Jornada Médicos de la organización Heart Care Internacional y del Bloom realizan una cirugía de corazón abierto. 

Después de tres intentos para que le sanaran el corazón en el Hospital Bloom, Tania Vanessa Sánchez, una adolescente de 15 años llegó ayer al quirófano. Fue un momento que por años pareció imposible para su familia.

Su madre, María Audelia, recuerda que la primera vez que le suspendieron la cirugía fue por una huelga, y la última el año pasado por la falta de espacio en la Unidad de Cuidados Intensivos y de un medicamento.

El domingo, los médicos del Bloom la llamaron para decirle que Tania sería operada en la jornada de cirugía de corazón abierto realizada por la organización Heart Care International y la Fundación Sana mi Corazón.

Los médicos de la entidad viajan cada año al país para ofrecer una oportunidad a los niños con problemas cardiacos y de escasos recursos económicos.

Celina de Quiñónez, miembro de la junta directiva de la fundación Sana mi Corazón, manifestó que harán 25 cirugías de corazón abierto en el Bloom y 25 cateterismos cardiacos en el Hospital de Diagnóstico.

La entidad invierte en cada operación un promedio de tres mil dólares, y en el cateterismo $1, 500.

El Hospital de Diagnóstico pone sus instalaciones de forma gratuita y los médicos de Heart Care Internacional donan su tiempo y trabajo.

Este tipo de jornadas ayuda a la entidad a reducir la lista de espera que sobrepasa los 300.

Los médicos esperan intervenir de cinco a seis menores diariamente. Los cateterismos iniciarán el jueves.

Mauricio Velado, cardiólogo del Bloom, indicó que para la jornada seleccionaron los casos más estables para lograr operar a la mayor cantidad de infantes. También tomaron en cuenta a los niños que necesitan con urgencia entrar al quirófano.

Las dos primeras niñas entraron ayer al quirófano a las 8:00 de la mañana, tres horas después salieron sin ningún problema.

"Ya habíamos esperado muchos años, a veces renegábamos y nos preguntábamos por qué", manifestó María, la madre de Tania.

Velado expresó que al operar a los pacientes, el centro médico reduce los costos de atención y le da una mejor calidad de vida a los niños.

"Son niños que visitan menos el hospital y ya no ingresan por enfermedades respiratorias. El centro ahorra insumos", agregó.

A principios del año, el programa cardiovascular del Bloom estuvo parado por la falta de un anestesiólogo.

El problema aún no está solventado y las cirugías se han reducido a la mitad.

El Director del Hospital Bloom expresó que tienen dificultades financieras para capacitar a un anestesiólogo en el exterior.